Cerrar Imprimir
Radio Melodia, Arequipa - PERU - Imprimir este Artículo Puno:A los cinco años de Ilave

Los sucesos del 26 de abril del 2004 han quedado grabados en el subconsciente colectivo de los aymaras en Ilave. Esa trágica mañana, el entonces alcalde, Cirilo Robles Callomamani, fue linchado a golpes. Un episodio que se asemeja a la novela "Fuente Ovejuna", de Lope de Vega.

Su ajusticiamiento se dio en acto público, en la Plaza de Armas de esa ciudad, frente a miles de comuneros que presenciaban atónitos la golpiza por una masa enardecida. Entonces se decía que fue el pueblo quien le dio muerte, pero no fue así, fueron sus detractores y un grupo de moradores embriagados.

¿El asesino? "Parecía un endemoniado. "El zapatero" lo pateaba con furia y le clavaba una ganzúa. El finado se escapaba de los golpes, pero él y otros que se decían los dirigentes de los aymaras, lo castigaban más y sin compasión", relató uno de los pobladores que presenciaba el acto.

"El zapatero", cuyo nombre es Wilfredo Yanqui Flores, es a quien se le atribuye el crimen, porque en algunos de los videos se le observa infligiendo golpes al malogrado alcalde. Paradójicamente, el fatídico lunes 26 de abril, la policía logró su captura, pero horas más tarde tuvo que ser liberado porque la turba sitió y atacó la delegación policial. Dos años después, fue capturado en la comunidad de Chilimamanini (Canicachi), y llevado al penal de Yanamayo, donde hasta hoy purga condena.

LOS ÚNICOS PRESOS. Al lado de "el zapatero", también se hallan presos: Eduardo Yucra Marca, Valentín Ramírez Chino y Mauricio Ordoño Quispe. El proceso judicial fue abierto a 41 personas, entre ellas a cinco regidores de oposición de Cirilo Robles, los cuales fueron internados en el penal La Capilla (Juliaca), y luego trasladados al reclusorio de Picsi (Lambayeque), porque los comuneros amenazaban rescatarlos.

LESCANO COMPROMETIDO. En este escalofriante hecho, también fue implicado el congresista Yhony Lescano Ancieta, a quien se le atribuyó la muerte de Cirilo, porque él habría recomendado que vaya a Ilave el día que lo mataron. Se sabe que éste se acogió a la inmunidad parlamentaria y que ella no le fue levantada.

TODAVÍA NO HAY SENTENCIADOS. Hoy se cumplen cinco años de aquel lapsus social, y pareciera mentira, pero la justicia aún no ha sentenciado a los culpables. Los juicios orales que fueron llevados a Lima, a la Sala Penal Nacional, regresaron a Puno, pero a finales del 2008, volvieron a la capital, dilatando las audiencias. Todo ha quedado entrampado allí.

CONFLICTOS JURISDICCIONALES. A esto se suman acciones de amparo que presentaron los implicados, exigiendo que de acuerdo a convenios internacionales, no tendrían por qué ser juzgados fuera de sus lugares de origen, por tanto, demandan que sus casos regresen a la región altiplánica.

¿EL AZUZADOR? Las referencias de la viuda Marina Cutipa, y de los seguidores de Cirilo Robles, indican que quien planeó la revuelta fue el ex teniente alcalde, Alberto Sandoval, quien también se hallaba preso y fue liberado en el 2006. Se sabe que Robles y Sandoval encarnizaban una pugna que entablaron a lo largo de sus 16 meses en el municipio distrital de Ilave.

¿Narcotráfico? También se manejó la hipótesis del narcotráfico, eso no ha sido corroborado ni descartado.

Fuente:Correo


26 April 2009 11:23 AM